martes, 12 de marzo de 2013

¿Por qué una Revolución Ahora?

Una revolución en nuestro tiempo, como siempre será una consecuencia de cambios en la realidad material de una sociedad dada.
Una revolución siempre es causada por un cambio concreto, que ha ocurrido en el modo de producción de una sociedad dada. Este cambio, cuando es reflejado en la superestructura de aquella sociedad, causará una situación revolucionaria.
El cambio concreto del modo de producción creará una revolución moderna - y esto es debido a la irrupción de la tecnología de la información moderna.
Con la irrupción de las computadoras, el Capitalista Moderno es capaz de poner en marcha el círculo vicioso de acumulación de riqueza para unos y empobrecimiento para la mayoría - que es una condición previa necesaria para la revolución.
Este círculo vicioso destruirá finalmente el capitalismo. La introducción de este círculo ha sido retrasada hasta nuestros días porque el nivel de tecnología ha sido tan bajo que el trabajo, la producción y el capital han sido dependientes el uno del otro.
En el tiempo cuando el trabajo, la producción y el capital eran mutuamente dependientes el uno del otro la capacidad de la clase obrera de consumir bienes producidos por el capitalista era el factor crucial en refrenar el círculo vicioso de empobrecimiento.
Un capitalista tradicional no podía privar de comida completamente a sus esclavos, porque ellos también compraban sus productos.
Durante ese tiempo los sindicatos y el impacto del Estado y de sus instituciones crearon un cierto equilibrio y contuvieron el círculo vicioso de empobrecimiento.
La irrupción de las redes informáticas significó que el enlace entre trabajo, producción y capital ha sido roto. Desde que ya no no son dependientes el uno del otro, la irrupción de la tecnología de la información dejará la clase obrera y el Estado totalmente a la merced del Capitalista Internacional Moderno.
Con esta irrupción y con la globalización el círculo vicioso de empobrecimiento ha comenzado finalmente.
El lazo entre trabajo, producción y capital que caracterizó la fase dinámica del capitalismo ha desaparecido en el mundo occidental industrializado ya que la tecnología de la información ha hecho posible usar el trabajo extranjero barato y causar transacciones incontroladas del capital.
Este triángulo caracterizó al mundo occidental industrializado durante el período dinámico del capitalismo. Este sistema clásico de la interacción ligada a un tiempo y espacio compartido ha sido traído a un estado de desbalance debido a los elementos extranjeros introducidos por la tecnología de la información.
El daño ha sido causado sobre el ecosistema económico de trabajo, producción y capital en el mundo industrializado occidental por elementos extranjeros e incontrolables, como el uso de trabajadores baratos extranjeros y de transacciones libres del capital. Así el sistema ha comenzado a perder cada vez más de su energía interna y está frente a su posible destrucción.
Otro elemento de la revolución moderna es el estado de los países en vías de desarrollo.
La explosión demográfica y la urbanización en el mundo en desarrollo han creado una reserva de trabajo inagotable para los Capitalistas Modernos. Esta reserva de trabajo se supone será un instrumento dócil para los capitalistas en su batalla contra el trabajador organizado en los países industrializados.
El proceso de modernización en las sociedades del mundo en desarrollo ha alcanzado un nivel donde estas sociedades son capaces de adoptar modos industriales y capitalistas de la producción. De esta manera el mundo en desarrollo se prentende que servirá como área base en la batalla implacable del Capitalista Moderno contra el trabajo organizado en el Occidente industrializado.
Antes de la irrupción informática el capitalismo moderno no era capaz de aprovechar los recursos de los países en vías de desarrollo para que le sirvan en su batalla contra los trabajadores organizados en los países industrializados.
La irrupción de la tecnología de la información y globalización significa un nuevo florecer de la esclavitud en los países en vías de desarrollo.
La atadura invisible del capitalismo internacional moderno es más artera que aquella de la esclavitud tradicional; esto da a sus víctimas la promesa mentirosa de un mejor mañana y los deja con la ilusión que en una economía libre de mercado ellos tendrán una verdadera libertad de elegir.
Para los países en vías de desarrollo la libertad del mercado significa la esclavitud para sus gentes. Debemos preguntarnos: ¿Cómo cortar la atadura invisible de la esclavitud global moderna, cuya existencia nadie quiere confesar?
A medida que las condiciones básicas de vida en los países en desarrollo están siendo destruidas, las masas empobrecidas, desesperadas emigran a Occidente. Esto facilita el dumping de los costos de mano de obra. Así, una nueva forma de esclavitud, finalmente se producirá también en los países desarrollados.
La propagación de este nuevo tipo de esclavitud a los países industrializados y la siempre creciente oferta de mano de obra no cualificada son las principales armas del capitalismo moderno en su batalla contra la clase obrera. Sin embargo, las capas superiores de la clase obrera cualificada y sobre todo la clase media aprobará esta extorsión siempre y cuando ellos mismos estén a salvo de sus efectos.
En el bregar sin sentido entre trabajo, producción y capital, el destino de la clase obrera en los países industrializados es retroceder al nivel de vida de los esclavos de fábrica en el Tercer mundo a fin de mantener su competitividad relativa. De lo contrario ellos perderán sus empleos y se convertirán en un subproletariado atrasado.
En un sistema abierto, las diferencias de temperatura se nivelan. En una economía mundial abierta el nivel de vida de la clase obrera en países industrializados se acercará cada vez más al de los países en vías de desarrollo.
Con el desarrollo de la tecnología cada vez más las tareas exigentes pueden ser gradualmente automatizadas o transferidas a países con el trabajo barato. Esto comenzará finalmente a amenazar la posición de la clase media. Desde el punto de vista de la revolución esto será un factor crucial.
La ecuación del capitalismo internacional moderno es esta: Cuando la producción crece, pero el número de lugares de trabajo disminuye, las ganancias crecen. Cuando las ganancias crecen y los impuestos pagados al Estado disminuyen, los valores de las acciones suben.
Con el valor de las acciones subiendo, la cantidad creciente del dinero imaginario en el mundo enajena de la realidad al moderno capitalista internacional.
A fin de mantener la paz social, los Estados naciones tratan de mantener el nivel de vida de las masas empobrecidas con la ayuda de programas de seguridad social. Mientras tanto, el moderno capitalista internacional en paz y en tranquilidad, puede poner en ruinas el tejido social de los países donde ellos operan.
El aumento de valor de las acciones, el aumento de la cantidad de dinero imaginario y los programas estatales de seguridad social crean un retraso, un margen de tiempo. Dentro de este margen el capitalista internacional moderno puede operar al máximo - hasta que su mundo finalmente colapse.
El círculo vicioso de empobrecimiento comienza cuando la movilidad social para la clase media y para la clase obrera superior llega a un final. El final de este movimiento ascendente de la gente desde una clase social a la otra, necesario para la existencia del sistema liberal-capitalista, significa que la élite cerrará sus filas.
El cierre de filas de la élite comenzará el proceso de la concentración de capital. Con el principio de este proceso el período dinámico del capitalismo vendrá a un final y por lo tanto las condiciones objetivas para la revolución madurarán.
Como la producción y el capital siguen moviéndose sin control alrededor del mundo, los Estados naciones sólo serán capaces de financiar su cada vez mayor déficit aumentando impuestos sobre la forma más lenta del capital, que no es otra sino el trabajo. Después de que la producción y el capital se han escapado, el Estado sólo puede cobrar impuestos al indefenso y la carga tributaria nacional tiende cada vez más a caer en los trabajadores ordinarios.
Con la presión de los impuestos a los trabajadores convierten al trabajo en poco rentable. Esto es la causa primaria para el desempleo de masas en el mundo Occidental.
La actividad económica está siendo capitalizada, mecanizada y concentrada. De lo que hablamos es el final del trabajo, aunque en realidad el trabajo haya sido simplemente vuelto poco rentable debido a las necesidades del capital especulativo.
Mientras mas y mas el trabajo es gravado con impuestos, menos lucrativo se hace y mientras menos lucrativo se hace el trabajo, más rápido avanzarán la capitalización, la mecanización y la concentración de la economía.
La capitalización, la mecanización y la concentración de la economía son la causa primordial del creciente desempleo. A fin de proveer a las crecientes masas de pobres urbanos el Estado tiene que cobrar impuestos a aquellos que todavía tienen un trabajo e incidentalmente vuelven su trabajo menos y menos rentable.
Actualmente el capitalista moderno es ahora capaz simplemente de juntar la ganancia y dejar a otros pagar la cuenta. La posición económica de la clase obrera se deteriorará ya que ésta constantemente tiene que rendirse en nombre de la competividad internacional, provocándose el desmantelamiento del Estado que privará a la clase obrera de la red de protección social tradicional proporcionada por la sociedad.
Con estas situaciones las Naciones del Occidente industrializado serán obligados a pagar cada vez más, a fin de sobornar al Moderno Capitalismo Internacional para invertir en la producción dentro de sus fronteras.
Los Estados industrializados de Occidente están debilitándose cada vez más y se ven obligados obligados a sobornar al Moderno Capitalismo Internacional a fin de conseguir el empleo para sus trabajadores. Esto es pagado por los trabajadores y contribuyentes fiscales con condiciones laborales empeoradas, seguridad social debilitada y un aumento total de impuestos sobre el trabajo.
La posición de aquellos que sólo pueden ofrecer su trabajo se pondrá más débil, pero aquellos que poseen el capital o los medios de la producción se harán más ricos aun. Finalmente esto desgarrará la sociedad.
El sistema emplea un menor número de individuos que, incidentalmente tienden a ser partidarios voceros de la globalización - sus valores dominan la sociedad.
La tecnología de la información es la cuerda con la cual el capitalista se ahorca el mismo.
La tecnología de la información refuerza de un modo sin precedentes las tendencias autodestructivas del capitalismo y es la base para una economía de histeria y para el bullir artificial de las bolsas globales.
La falsa ilusión de enriquecerse creada por el sistema acentúa la naturaleza concreta de la revolución moderna, socialista.
La tecnología de la información es el tesoro más valioso del Capitalista Internacional Moderno. Es la cornucopia indefectible de promesas vacías. Cuando el Capitalista Internacional Moderno finalmente comprenda que todo era sólo una ilusión, su mundo caerá.
La única verdadera forma del capital es el trabajo. Es por ello que la caída del valor del capital imaginario constituye el preludio de la revolución moderna y es su condición necesaria.
En la revolución moderna las masas trabajadoras agarrarán el poder, porque ellos controlan la única verdadera forma del capital.
Una revolución en nuestro tiempo, como siempre suele implicar, llevará al nacimiento de una nueva clase dominante. Esta clase será aquella que controlará la forma del capital de producción en la cual la nueva sociedad basará su existencia. Con la revolución socialista moderna la clase obrera tomará su lugar como la fuerza principal en la sociedad.

Kai Murros
"La Revolución y Como Hacerla en una Sociedad Moderna"
(Libre traducción de Carlos G.) 

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