La violencia ejercida por el ejército aliado tras el final de la guerra es el controvertido tema que trata Giles MacDonogh.
No ha sido fácil a lo largo de los
años ver autores, en cualquier disciplina, que se hayan molestado en
estudiar o analizar lo sucedido en Alemania tras el final de la II
Guerra Mundial y una vez desaparecido el III Reich.
Episodios muy concretos, como el
espeluznante bombardeo sobre la ciudad de Dresde, es uno de los pocos
recordados pero en contadas ocasiones se suele ir más allá. Ejemplos
existen, como la angustiosa mirada de Roberto Rosellini en “Alemania año cero” o el libro de Sebald “Sobre la historia natural de la destrucción”.
“Después del Reich”
también analiza el juicio de Nuremberg, según el autor un proceso
irregular donde hubo “una falta de cuerpo legal”. El principal juez de
Rusia no era jurista sino General, quien "pretendía que se juzgase a los presos de guerra alemanes por la masacre de Katyn, que habían cometido los propios rusos".
El historiador inglés Giles
MacDonogh , que ha colaborado con medios como 'Financial Times' o 'The
Times', ha publicado “Después del Reich” (Galaxia Gutenberg), un libro
que da luz al comportamiento de los “aliados” a partir de 1945. La
documentación se nutre de, entre otras fuentes, los volúmenes de Willy
Brandt y su “Ostpolitik” que dio a conocer en 1970.
MacDonogh ha señalado que ha
sido una motivación personal la que le ha hizo escribir el libro ya que
es "en una cuarta parte austriaco judío". Su familia tuvo que abandonar
Alemania huyendo del régimen nazi en 1939.
El autor pone al descubierto las atrocidades cometidas por las tropas aliadas que la frase del escritor alemán Heinrich Böll resume: "El demonio es el dueño absoluto de este mundo, y un cambio de poderes constituye tan sólo un cambio de rango entre demonios".
De todo ello se saca como
conclusión que casi 3 millones de alemanes murieron tras el final de la
guerra, se dieron infinidad de casos de violaciones (casi 200.000 niños
nacidos de esas acciones), y 16 millones de personas que tuvieron que
abandonar sus casas. Además, muchos de los campos de concentración, no
sólo en suelo alemán y austriaco, utilizados por el ejército aleman
fueron “heredados” y se siguieron manteniendo en activo.
Tras la división de Alemania,
cada facción aliada se cebó con los derrotados. Los soviéticos seguían
robando y violando; los norteamericanos despreciaban a los vencidos,
aunque no a sus mujeres (94.000 «niños de la ocupación»).
Aunque
en palabras del autor sería un error, entender este libro como un
trabajo que busca exculpar a la barbarie nazi, al contrario, lo que sí
pretende “Después del Reich” es evidenciar la realidad de lo que supuso
para la población civil, principalmente alemana, la postguerra y el
papel que tuvo el ejército aliado.
Aunque el libro no se ha
publicado en alemán, sí que ha llegado a las librerías alemanas en su
versión en inglés, y la reacción ha sido controvertida y dividida, en
palabras de MacDonogh, "entre aquellos que encuentran el libro magnífico
y aquellos que no ven correcto mostrar a los alemanes de aquellos años
como víctimas".
Mas de 65 años después la verdad sobre los oscuros años de la posguerra alemana aflora una vez más de las ruinas del olvido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario