Extremo reclama el radicalismo
del gesto y de la lucha, en un momento en el que todo es previsible,
correcto, empaquetado, institucionalizado, la luchas auténticas deben
salirse de los esquemas, sea en el modo, como en los contenidos, de otro
modo, no son, no inciden, no se ven. Es el reclamo a la acción.
Extremo, decimos, es aquello que es radical, aquello que va a las raices
y que está a su vez radicado.
El Centro es la
referencia a nuestra cultura, al conocimiento de nuestras raices. En el
manifiesto decimos que el "centro" es nuestro "auto-centramiento". Pero
es también la determinación de estar donde suceden las cosas, de cortar
el nudo gordiano de la brida que ha sido costruida con las categorías
tradicionales, protegida de muros que nosotros no queremos ni aceptar,
ni cercar, sino abatir.
Alto es la referencia a
una dimensión de la política que hoy está completamente perdida: es el
reclamo a la ética, a la estética, a la épica, a la espalda recta, a la
existencia entendida como áscesis y que se puede desarrollar plenamente
solo intentando entender hacia donde va el mundo para activar procesos
que puedan cambiar realmente las cosas. Se puede hacer, añado, solo
mirando hacia lo alto, sin implicarse en los encuentros de la
cotidianeidad institucional de aquellos que muchos llaman "escrementos" y
nosotros "desbandadas" políticas.
Casa Pound es así: extremo, centro, alto.
Gianlucca Iannone
Entrevista publicada en el libro Fuori dal Cerchio, de Nicola Antolini.
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