viernes, 9 de agosto de 2013

Occidente Avanza: Bienvenido a la Libertad

"Los que, hoy, utilizan indiferentemente los términos “Europa” y “Occidente”, como si fueran sinónimos, o como si el segundo incluye a la primera, y adoptan este uso erróneo, cometen un grave error histórico y político. En tanto que aceptan, consciente o inconscientemente, la visión americana del mundo, esperando de este modo que Europa haya entrado completamente en Occidente.

Me parece bien de destacar el siguiente hecho: en la definición de Occidente, tal como nació en Jefferson, se inscriben inmediatamente las dos formas americanas de concebir las relaciones internacionales, de las que se tiene el hábito de considerar erroneamente como exclusivas una de la otra: el intervencionismo y el aislacionismo. En efecto, si el Occidente está “bien”, singifica que el mundo no infectado por las perversidades europeas, entonces es necesario sacar dos consecuencias. Por una parte, puede decidir volver a encerrarse en sí mismo, para impedir el contagio externo; por otra parte, puede decidir salir de su propia trinchera para lanzarse y “salvar al mundo”. Es esta segunda política la que prevaleció en la historia americana, sobre todo porque la idea de un Occidente incorruptible se unió a la del “destino manifiesto” de los Estados Unidos (esta expresión se forjó en 1845 durante el conflicto que se oponía a los EE.UU a Inglaterra por el Oregon) para constituir el peor de los imperialismos.

Así pues, toda la acción americana sobre el continente americano es justificada en la defensa de los intereses de los Estados Unidos; toda acción en ultramar es una “misión” del Bien para salvar el mundo. Mientras que la recíprocidad no vale para los Europeos, portadores el “mal”, que no podrán nunca introducirse de buen derecho en los asuntos del continente americano, como lo pretendía precisamente la Doctrina de Monroe, que prohibía a los Europeos todo movimiento al Oeste del meridiano “separador”. Los que hoy en Europa se imaginan como paladines de Occidente, son simplemente individuos que se integraron en el modo de vida y en el espiritu de los Americanos y que, consciente o inconscientemente, consideran haber sido “salvados” y “liberados” por ellos.

Realmente, se sometieron a los americanos, renunciando a las tradiciones europeas".

Claudio Finzi

No hay comentarios: