Peso
Machos: 84 a 99 lbs. (38 a 45 Kg.)
Hembras: 73 a 84 lbs. (33 a 38 Kg.)
Altura
Machos: 60 a 65 cm. (24 a 26 pulgadas.)
Hembras: 56 a 61 cm. (22 a 24 pulgadas.)
Historia
Es un perro de origen muy antiguo que proviene de España. Se cree que llego a la península Ibérica a principios del siglo V con la tribu de los alanos. Fueron utilizados tanto en la caza como en los mataderos y ganaderías, apresando con firmeza a toros y jabalís. También estuvieron presentes durante los descubrimientos realizados por los españoles y en la conquista de América. Se dice que los indígenas temían a los “perros con mirada de fuego” que traían los españoles. Se cree que esta raza empezó a extinguirse cuando fue prohibida su participación en peleas de toros y cuando se empezó a dejar de utilizar para la caza.
Al principio de los años 1980, un grupo de citólogos se propusieron recuperar la raza. Después de buscar por toda España ejemplares útiles, finalmente encontraron algunos en la región de Extremadura, en Castilla y en el Valle de las Encartaciones (norte de España). Crearon una base de crianza con los mejores ejemplares y en poco tiempo se obtuvieron resultados positivos. Gracias a ese esfuerzo el alano español es una realidad hoy día (aunque algunos expertos consideran que no son verdaderos alanos y que el verdadero desapareció totalmente).
Características Generales
Es un perro rustico, de perfil recto y bien proporcionado. Sus orejas son pequeñas, normalmente recortadas desde su base y en punta. Si no se recortan, son de tamaño mediano y se llevan plegadas sobre la cara. Su cuello es de tamaño medio, musculoso, con doble papada. Su hocico es corto y ancho. La cola es de implantación media baja, corta, gruesa en la base y se afina progresivamente hasta la punta. Su expresión es seria. Tiene los ojos de mediano tamaño y usualmente son color avellana claro o amarillo. Tradicionalmente se le ha utilizado para el manejo de ganado vacuno, la caza mayor y guarda y defensa. Su característica principal y más notoria es su fuerte mordida, la cual logra mantener por largo tiempo y es muy fija. También se le ha llamado Perro de Presa, Presa Español, Alano, Presa del Toro, Chato, nombres que han sido relacionados con su origen y funcionalidad se conoce como el “Akita Japonés” (“Inu” en japonés significa “perro”).
Color
Predomina el barcino o atigrado en todas sus variantes; también puede ser leonado y negro y atigrado. Puede tener manchas blancas en las extremidades, el pecho y el cuello. Algunos perros pueden tener mascara negra.
Pelaje
Su pelo es corto (de aproximadamente 1 a 2.5 centímetros de largo) y de textura áspera (la capa de la cabeza es mas suave). El pelo de la cola es más duro y grueso y tiene forma de espiga.
Temperamento
El Alano es un perro muy valiente y seguro de si mismo, pero a la vez tiene un carácter templado y tranquilo. Es silencioso, no ladra mucho. Es muy obediente, noble y fiel a su dueño.
Tiene un instinto nato de caza que lo hace mantenerse pendiente de todo lo que se mueve a su alrededor. Puede ser agresivo si se le provoca.
Cuidados
El pelo del Alano es corto y requiere poco cuidado, debe cepillarse ocasionalmente y bañarse cuando sea necesario.
Es una raza muy saludable de recuperación rápida. No son propensos a alguna enfermedad en particular.
Se adaptan tanto a climas calidos como fríos sin ningún problema.
Entrenamiento
El Alano es un perro relativamente fácil de entrenar debido a su carácter equilibrado y su naturaleza obediente.
Actividad
Esta es una raza muy ágil y activa; son perros muy buenos para saltar y correr. El Alano logra correr grandes distancias a velocidad rápida. También tiene la capacidad de saltar a gran altura. Es un perro que requiere mucho ejercicio; por lo menos tres caminatas al día. A este perro le gusta estar fuera de la casa la mayoría del tiempo, le gustan mucho los espacios abiertos y la naturaleza, por lo que se recomienda que viva en lugares con suficiente espacio para que se ejercite.
Longevidad
11 a 14 años.
Ya por el año 1350 publica el rey Alfonso XI su "Libro de la Montería", y en el siglo XV el "Tratado de la Montería", de autor desconocido, en el cual se realiza una profunda descripción somática del perro. Cuando se hablaba de perro Alano todos sabían que se trataba de un presa corredor que para justificar su nombre debía reunir determinadas características: serían chatos y con cabeza fuerte, de proporciones longuilíneas, grupa alta y buen hueso. También su caracter quedaba claramente definido en torno a su función de perro de agarre; "no tomando por hambre ni por premio, sino por naturaleza derecha que le dio Dios" (hoy lo llamamos instinto de presa). De lo que no cabe duda es de que estos perros estaban muy extendidos, como lo prueba su aparición en las obras de los grandes pintores como Velazquez, y auténticos cronistas de la realidad de la época.
Los anales de la conquista nos describen a perros, comúnmente denominados Alanos, originarios de la península ibérica, empleados por los conquistadores para la invasión. Entre los años 1387-1388, en su ¨Libro de la Caza¨, Gastón Phébus nos habla de canes ¨Alanos capaces de cruzar con otras sangres, a los que se les corta las orejas al ras para evitarles heridas en la lucha¨. Estos perros similares al actual Gran Danés procederían de la Rusia Oriental, pertenecientes a las hordas de alanos, un pueblo escita originario de Oriente que bajo la presión de los hunos invadió algunas provincias del Imperio Romano (Corintia) y que después, fusionándose con los pueblos invadidos y con los mismos hunos, llevó esta raza canina por toda Europa, hasta España, país en el cual existen testimonios de su existencia desde tiempos remotos.
El 24 de marzo de 1495 dentro de las Antillas (La Española, actual Santo Domingo), se desarrolló la primera batalla frente a los indios caribes comandados por el cacique Caonabo. El hermano de Cristóbal, Bartolomé Colón, empleó 200 hombres, 20 caballos y 20 perros como fuerzas españolas. Fue el debut de los canes en la Conquista. La intervención de Alanos en combate devino en realidad en ¨Las Indias¨. Los Alanos fueron utilizados en las Antillas contra los indios caribes; los sufrieron aztecas e incas en América Central, Colombia, Venezuela, México y Perú. En el norte de Argentina, en Tucumán enfrentaron a los pampas y en Chile a los araucanos, en la guerra de Arauco. La presión de la guerra y el espanto que los indios demostraban por los grandes perros españoles aconsejaron el uso de alanos como arma bélica. Siempre en vanguardia, con gran eficacia. Se usaron técnicas medievales de 'aperrear' o 'emperrar' que están descritas de tiempos visigodos y que se emplearon en la reciente reconquista frente a los moros en suelo peninsular. Estos perros ha pasado a la historia por su eficacia y valor. Entre los indios la presencia de los perros de las tropas invasoras causaba estupor. Este fue un accidente sorprendente para los soldados europeos, aunque de decisiva importancia en la estrategia militar., pues la ferocidad, acometividad y agilidad de nuestros perros de agarre multiplicaron más aún su efecto en el combate.
El Alano Español o Dogo Iberico, tuvo un papel muy notable para el imperio Español del siglo XVI durante la conquista del continente Americano ya que, por sus cualidades físicas y psíquicas, era considerado como un temible guerrero por los nativos americanos, de la misma manera que causaba tanto asombro en éstos que lo consideraron “una invención del diablo” toda vez que “era capaz de hacer frente a un jaguar”, por lo que se decía que los nativos americanos, temían más a diez soldados con un alano español que a cien de ellos sin el perro, tal y como consta en las crónicas de la conquista de América.
Es así que el Alano Español está ligado a las tradiciones ancestrales del pueblo Español como lo es la suerte de toros, en la que un toro bravo es sometido por los alanos españoles mordiéndolo siempre por la cabeza o las orejas hasta dominarlo.
A lo largo de tantos siglos de historia el Alano Español ha forjado su temperamento, convirtiéndose en un perro muy serio, que conoce sus capacidades y por ello no duda en actuar cuando las circunstancias así lo requieren, pero a la vez muy equilibrado, noble, gentil y protector con los suyos y muy valiente y desconfiado con los extraños.
Aún siendo el Alano Español una raza que cuenta con más de XIV siglos de historia y con la mayor reseña pictográfica de la península Ibérica, como se demuestra en las pinturas de Velázquez y Goya o los escritos de Cervantes y Lope de Vega, se especulo en la década de los 80 sobre su extinción, pero gracias a un grupo de entusiastas se encontraron y rescataron unos cuantos ejemplares pero aún queda mucho camino por recorrer para lograr que sea reconocido oficialmente como raza en las Federaciones Caninas de todo el mundo y con ello incentivar la crianza y reproducción responsable de estos maravillosos animales por gente comprometida con la raza.

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